viernes, 25 de enero de 2008

SELVA



Déjame recorrer tus lugares inhabitados
y ser el usurpador de tus tierras,
comer tus frutos salvajes
y domar tus fieras bestiales,
nadar en tus ríos de dulzura y placeres
para vivir, tomar del agua
que emana de tus manantiales.

Serás para mí, la isla encantada
solitaria en medio del mar,
donde crecen las yerbas
mas allá de las rodillas
y el sol me quiere quemar.

Sorprendería tus protuberancias
inquietas
escalando tus peldaños
nadando en tus ríos como pez
enamorado de la corriente contraria.

El atardecer se pondría
en tus vastos mares de aguas saladas
y grandes marejadas,
donde sol se cita con la luna
en medio de tus oleadas,
para hacerte saber que eres amada
allí mismo, donde la luz
pide permiso a la negra noche para dormir,
donde la noche se pone y te hace gemir
de quebrantos
y espantos;
te daré el regalo de la visita inesperada.

Zarparemos a rumbos desconocidos
por el mundo de tus entrañas,
sabremos que hay lagunas llenas
de torrentes de aguas amargas,
que los valles son amplios en tus caricias
y no cansan los caminos de andar,
que fuimos seres extraños al momento de llegar.

Y cuando los nativos de tus tierras griten
de espanto y llanto;
porque no entiendan al tirano
que arrebata su diosa y reina de quimeras,
sabrán que el tiempo es...
caminante incansable e indomable
que las riberas del porvenir
no paran de sangrar y palpitar.

4 comentarios:

  1. Te felicito. Al parecer conoces muy bien lo que estas describiendo.
    Me encanta tu poesia.

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  2. wOw brutaL...me fui en el viaje de esas preciosas palabras!

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  3. Consejera (Haisha)17 de junio de 2008, 19:08

    WOW, PROFUNDO Y EXCITANTE....

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