lunes, 26 de abril de 2010

Los dedos de la mano.


El hambre se saciaba con los constantes dolores de estómago de Luis.

Mientras tanto, la ansias por saciar el hambre, no se contentaban con el saciar de su hambre, ni con los dolores del estomago de Luis.

Fue entonces cuando decidió comerse los dedos.

© 2010 Alex Samuel Vélez

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