
llegada ajena de un encuentro
que como muerte vieja se anticipa
asfixia repentina
posterior al chapuzón,
respiro ahondado
gota gruesa
en cabellos
negros ondulados,
sobre dedos rabiosos
en profunda inmersión
minutero ansioso
que despidiendo la llegada
de tu ausencia,
le arrebata los suspiros
al segundero