Crema, Sudor y Vino Tinto

A continuación, dos reseñas y dos comentarios críticos del libro Crema y Sudor y Vino Tinto



María de los Milagros Pérez Toro Ph.D
Catedratica y Poeta Puertorriqueña



Que el primer libro publicado por un joven escritor sea un verdadero logro literario no es un acontecimiento frecuente en el panorama editorial puertorriqueño de hoy. 

La desconexión casi total entre la prensa escrita y la creación literaria, la escasez de revistas en las cuales los jóvenes escritores puedan ir madurando su escritura en contacto con nuestro campo cultural, el aislamiento social y la mediocre formación intelectual de muchos jóvenes que aspiran a destacarse en el cultivo de la literatura, así como el conservadurismo que no pocas veces caracteriza a los maestros que podrían orientarles, son algunas de las causas por las cuales en nuestro país solo de vez en cuando un pino nuevo nos sorprende con la publicación de un primer libro creativo y original.



Destaco esta problemática para que podamos apreciar mejor la importancia cultural que tiene la presentación de Crema y Sudor y Vino Tinto, libro de poesía, prosa poética y narrativa, la primera obra que publica el joven Alex Samuel Vélez.  La misma nos llega atinadamente ilustrada por el pintor Edwin Negrón Rivera y bien construida en su aspecto material por Publicaciones Gaviota, editorial riopedrense que ofrecen razonables oportunidades de publicación y circulación a los libros valiosos de nuestra juventud.



Los textos preliminares a la obra en sí, como la nota de agradecimiento, el epígrafe tomado de una de las mas bella canciones del cantautor cubano Silvio Rodríguez y la dedicatoria nos adelantan algunas nociones sobre la poética que informa el libro así como el notable esfuerzo creativo que ha costado esta obra a Alex Samuel Vélez.



Entre los textos preliminares merecen nota aparte los dos excelentes comentarios.  El prologo de la profesora Estela García de Avilés y la lectura reflexiva del notable cuentista Edwin Vázquez Asencio.  Comentarios que nos preparan con acertados juicios críticos para entrar al mundo que nos presenta Alex Samuel Vélez en Crema y Sudor y Vino Tinto.  Casi todo lo que puede decirse de esta valiosa obra ya esta dicho o apuntado en las palabras de estos dos distinguidos intelectuales y promotores de la cultura cuyo de labor principal es la ciudad de Ponce. 



En mi comentario quiero darle relevancia a dos aspectos de la obra que a mi juicio son claves para estimar el alcance de su valor artístico.  Me refiero al logro de una voz propia y al dominio de casi todos los géneros literarios que se trabajan en Crema y Sudor y Vino Tinto. 

Veamos unas breves consideraciones al respecto.  Como esta obra es eminentemente lírica, en ella predomina el punto de vista en primera persona, es decir el Yo.  Punto de vista que como sabemos es el de la autobiografía fingida.  Como el texto apela principalmente a un público joven y nada académico, la voz en primera persona le apela casi siempre a un “tú” y en algunas ocasiones a un “nosotros”  asumiendo el habla propia de ese receptor.  En ese proceso de comunicación se destacan los desdoblamientos y la plurivalencia de la voz a medida que esta representa una intimidad conflictiva la cual esta muy ligada a las carencias, contradicciones y tragedias que presenta la vida cotidiana en el Puerto Rico actual.  Por ejemplo: La pagina que resume el sentido de la primera parte de la obra “Crema”, dice así, “El Amor te convierte en Muda y acaricias la raíz de tus Palpitares mientras te desbordas de Pasiones me lambes el cuello y me chupo tu Saliva que sabe en Verdad a Flores y el que me diga que esto es Drama le parto la Piel que lo parta un rayo de Luz y que los Ojos se le llenen de Pipi”.  Llamo la atención sobre la palabra “Muda” que además de su significado común y corriente -persona del género femenino que no puede emitir voz- esta utilizada con el significado que tiene el la filosofías, las matemáticas, la lingüística y la música de arte. La “Muda” es la transformación de un hecho de conciencia que se expresa como cambio, es la transformación del código habitual, el cual renace en otras conciencias, en otros lenguajes, para intensificar el poder de comunicación del texto.  La “Muda” así entendida, es el elemento principal que roge la poética de Alex Samuel Vélez.  Esto se percibe claramente  tanto en la forma como en el contenido de los numerosos escritos líricos en que habla la voz del personaje irrisorio, emocional y existencialmente minusválido, que protagoniza los mejores textos de este libro.  En la voz de este ser marginado, el cruce de códigos distintos, es decir la hibridez el discurso a partir del habla popular urbana, es un acto de liberación que permite al personaje representarse paradójicamente: es un disparate hablante, prácticamente irremediable de la muda, proceso que el simboliza en la mujer amada y deseada tanto como en la humilde porción de vida decente que le reclama al mundo. 

  1. Al construirse como hablante indigente, como disparate, el personaje alcanza su mayor nivel de conciencia posible pues entiende que el amor incondicional compartido en un medio que le provea un mínimo de coherencia social es su tabla de salvación.
  2. Desde el disparate y la impotencia para la acción, el protagonista irrisorio de la obra que nos ocupa enuncia sorpresivas, frescas y eficaces imágenes poéticas.
  3. Al leer esta obra he encontrado por ejemplo, la originalidad con que Alex Samuel pone en boca de su hablante principal imágenes cargadas de belleza, ternura incisiva, amor, humor critico, esperanza y pasión iluminadora con el fin de comunicar las necesidades sexuales y las experiencias eróticas de su personaje, así como la “noche oscura del alma” en que esta voz se representa como alguien que vive intensamente sus dones, sus carencias y sus estados alterados de conciencia en un mundo absurdo.
  4. Para el lector y la lectora sensible es casi imposible no pensar, al leer Crema y Sudor y Vino Tinto, en ese amplio sector de la Juventus puertorriqueña, escolar y económicamente indigente que desconoce las riquezas con que cuenta nuestra cultura para enseñarle a transformar la miseria económica, moral y espiritual en que esa juventud padece la vida.
  5. En ese contexto pueden leerse productivamente textos tales como “cintura”, “surreal”, “a las 15 de la mañana”, “sodaromane”, “muda”, “florero”, “Gente”, razonamientos de un hombre normal”, ‘la carne del lodo”, “pasan los días”, “trampantojo”, “mii la luz”, “Regalo”, “Grano en el Mar”, “Quieto”, “Café Puya”, “Proteínas”, “la tortilla por la rendija”, “estrella mía”, “VENDE SUENOS”, “Pollina”, “poco a poco a poco” y “Nota Suicida”.  En conjunto el lenguaje de esta obra nos indica que el autor a leído y asimilado la escritura de nuestros narradores y  narradoras de la promoción del setenta, experiencia que se ha integrado a la visión del poeta y lo lírico que es propio de su generación.



A la “Muda” que caracteriza la expresión verbal del texto corresponde la hibridez que la obra presenta en cuanto a su naturaleza lírica y a la relación de poesía, prosa, lírica y narrativa.  Mi lectura trate de precisar en ese adelanto que se nos ofrece y encontré que Crema y Sudor y Vino Tinto contienes poemas en verso, poemas en prosa, poemas en los que coexisten el verso y la prosa; así como prosa poética, cuentos líricos, un cuento neo-naturalista (realismo sucio) muy bien contado que lleva por titulo “El Moco’ y en ensayo lírico titulado “Qué más da”.



El verso que nos ofrece esta obra es principalmente verso libro de tono oral y popular, no pocas veces ligado a la escritura monorrima y reiterativa del reguetón.  La prosa siempre lírica, se organiza sobre todo a base del ritmo semántica el cual enfatiza en comunicar el sentimiento de una vivencia desde la indigencia emocional o mental.  Dentro de su lirismo tiende a la reflexión sobre el sentido de una escueta anécdota que a la vez comunica con actitud y un tono aparentemente antirrománticos pero enraizados en esa sensibilidad esencial.  Casi todos los trabajos escritos en prosa tienen carácter experimental.  Los desdoblamientos y la plurivalencia de la voz en su carácter de “Muda” se manifiestan con notables logros artísticos en textos como el poema en prosa “Sodaromane’, pero sobre todo en los minicuentos “Morir para Vivir”, “Gente”,  “Razonamientos de un hombre normal”, “Trampantojo”, “Mii la luz”, “Proteínas”,  y “Nota Suicida”, así como en “poco a poco a poco’, escrito en bien lograda prosa poética.

La colección de minicuentos líricos que contiene este libro, así como el cuento neo-naturalista “El Moco”, sitúan a Alex Samuel Vélez como uno de los jóvenes escritores más innovadores y diestros de la breve narrativa puertorriqueña actual.

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Héctor Rincón González Ph.D
Catedrático de la Uuniversidad de Puerto Rico, Rio Piedras (UPRRP)
Presidente de la Asociación de Bibliotecología de la UPRRP



Reseñar la producción de Alex Samuel Vélez, es describir un estilo que pudiera rayar en lo irreverente “diciéndole adiós a las Pantis de la Tristeza que le hacen Embrujos”, que invita al lector a escudriñar desde su título, sugerente y conteniendo una conjunción que aparenta sobrar: Crema y Sudor y Vino Tinto. Recurso gramatical que añade intensidad, segregando cuidadosamente las partes de lo que podría simbolizar los actos elementales de una travesía amatoria.  

El autor alude varios temas donde el dolor, la soledad, la crítica social, el desamor, el deseo, la frustración, la apatía, lo prohibido-sufrido “…un ancla que ha roto mis arrecifes… pululan y serpentean en las tres estaciones de la producción  denominadas: crema, sudor y vino tinto. Cada una de ellas  con imágenes “la dulzura de tus labios apretados”, metáforas, recursos visuales (i.e. espaciado, mayúsculas, números) y la mezcla del inglés con la lengua vernácula donde debutan los sentimientos crudos, la rutina del urbanismo y la pasión desenfrenada “yelling my name while saying…me vengo!!!...

El lector hallará poesía, prosa poética y narrativa donde la ortografía y la gramática se ubican en un segundo plano, dando paso a los modismos y el argot. Tendencia que reconoce a una generación de escritores noveles que hallan en el lenguaje nuevas vertientes inexploradas y sobretodo: muy aventuradas “…los dientes blichiaos, bajita y con los ojos saltones…”. Propensión que responde a una casta de lectores diferentes.

Alex Samuel Vélez, ciñe un estilo experimental que busca un sendero para sus palabras. Lejos de pretender una obra universal o seguir una tradición romántica, Crema y Sudor y Vino Tinto plasma una literatura muy personal. Palabras que parten, inevitablemente, de una realidad que clama por su libertad y reconocen una introspección un tanto individualista.

Como toda primera obra, Alex, asume los riesgos inherentes y se lanza al ruedo con un paso rudo, decidido, pero guiado por la pasión reiterando la siguiente aseveración: “…En el baile de la literatura, solo el que siente la necesidad, aquel cuyos pies (en este caso las manos) no aguantan la tentación de la música interna, el que se suelta, es quien termina por escritor.”,  Bibliowicz 2008.  Sin duda, el riesgo y la pasión de este joven escritor puertorriqueño, se traducen en método y tenacidad para seguirlo forjando como escritor.  

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Estela García Cabrera
Poeta y Profesora del Departamento de Estudios Hispánicos de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico



Prólogo del libro

La poesía y la prosa poética de Alex Samuel Vélez nos enfrenta, desde los primeros trazos, a un mundo en crisis: “peleamos porque nos apasionamos/ comemos sangre y nos violamos/ salvajes seremos siempre” (La carne del lodo).  En medio de la crisis, el poeta va en la búsqueda del amor auténtico, sencillo, solidario, capaz de los mayores sacrificios y de entregas desinteresadas y en la búsqueda de un anhelo profundo de superación:

“Para mirar más allá

Tienes que tener fe

Saber lo que deseas

Ponerte una meta”  (“Viaje”)



Valores como la fe, el propósito de vida, el señalarnos metas alcanzables, se alejan cada vez más y más de la sociedad en que vive inmerso el poeta.  La ausencia de la autenticidad en el amor; la ausencia de la sinceridad en las relaciones interpersonales en el diario vivir provocan dolor, desesperanza, rebeldía. De ahí la sucesión de imágenes sensoriales y metáforas que van y vienen y recorren las páginas de principio a fin y crean veredas por donde la poesía se alarga y se enrosca y se contonea de sufrimiento.

A Alex Samuel Vélez le duele la vida, le duele la abulia y el aburrimiento de una existencia vacía que se repite y se marchita de tanto arrastrase y enmascararse de superficialidad, de banalidad, de insensibilidad, crueldad, violencia e hipocresía.  Le duele el sistema de crianza que produce niños insensibles, jóvenes inconscientes, adultos irresponsables; le duele el sistema escolar de su país, la falta de libertad, la monotonía del ir y venir sin la falta de libertad, la monotonía del ir y venir sin verdaderos propósitos, la ausencia de esperanza y de alegría, por todo ello, el poeta se estremece, grita:



Pinta de verde tu asta y prueba el sabor de la esperanza

Prende la luz de tu libertad interior y sopla los vientos de alegría.

(“Si no te basta”)


Estamos, sin lugar a dudas, ante un poemario de gran contemporaneidad, tanto en las imágenes como en su contenido.  Sorprende el hermetismo de algunos versos, el uso de símbolos, la profundidad de las reflexiones, la oralidad que caracterizan las expresiones y el léxico en algunos momentos.  Hay ausencia de signos e puntuación, de mayúsculas y en ocasiones cada línea melódica semeja caminos que se alargan o achican sobre el papel siguiendo tendencias neovanguardistas.  De igual forma llaman la atención sus prosas poéticas en las que afloran los sentimientos más auténticos del poeta al estilo del automatismo psíquico de los surrealistas.

Crema y Sudor y Vino Tinto es una mirada, desde muy cerca, a la sociedad puertorriqueña de nuestros días marcada por los convencionalismos, la corrupción política, el abuso en todas sus manifestaciones, la frustración, la apatía, el nuevo éxodo de valores en fuga y la patria irredenta.  Mirada y viaje al centro del ser puertorriqueño, del tú y del yo con el propósito de rescatar el verdadero amor para construir un mundo de esperanza y alegría.

“amor es la palabra que no existe y que te la            

quitan cuando mas la necesitas.  Se juntan

el amor con la soledad y la monotonía...

porque te han quitado el amor... Te han quitado

lo que te podía salvar”.

(“Poco a poco a poco”)

Alex Samuel Vélez, indiscutiblemente, cree en el amor como medio para salvar y transformar la sociedad.

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Edwin Vázquez Asencio
Fundador
La Peña Literaria de Ponce, PR

Edwin Vázquez, junto al autor.
Tomada en la Cuarta Competencia Mundial del Mundo, en el que el autor quedó finalista.


La poesía de Alex Samuel es mucho más que una simple visión desde un punto de vista pragmático de su realidad, o la de la Gente.  Gente como tú, como él, como en realidad somos nosotros.  Es el Deseo que se encuentra en él, que desdoblándose para mirarse desde otra perspectiva grita, regaña, critica, reclamando los valores que se presentan en el contexto de la cristiandad e interpretándolos con sencilla naturalidad.  Él se percibe con pureza, amor limpio y honesto, tanto en sí, que prefiere escribir en ocasiones desde el corazón y no desde el intelecto convencional.  Abusa de la corrección gramatical en su irreverente uso de palabras mal escritas, pero con el logro de haber expresado un mensaje más cristalino que la gramática que evade.  Un mensaje de colores, sabores y sentimientos claros que componen la CREMA. 



Esta primera parte del poemario que en ocasiones no encuentra preferencia por la prosa o la poesía, disfruta vive y siente el amor porque todo es bueno, aún en el dolor.  El dolor sano que afirma los temores de perder al ser amado o de reencontrarse en la pareja.  A veces escribe como habla, no como el que revisa un pensamiento para cuadrarlo al esquema poético.  En otras ocasiones se ajusta al estilo de los cánones rigurosos de la poesía (si es que existen).  Siempre enigmático y enamorado del amor, emocional, biológico y realista como “la saliva” que según él “se hace espesa como la miel silvestre”.  Así, meloso; o de lo rosa al hueso, sin adornos o con el uso del lenguaje metafórico, crea y propone trabajos en prosa poética emulando cuentos.  La CREMA o parte hermosa de la vida, con placeres carnales y espirituales, nos muestra las aspiraciones elementales del ser; poeta y hombre joven que busca madurar y vivir.



Así nace la conciencia del poeta que se revela a otras realidades fuera de su yo ó su mii, elemento fonológico genial en Mii la luz, cuento en el que busca protagonizar el sentido de la acción por encima del acto contemplativo.  Es el tono que impera en SUDOR, segunda parte del poemario.  Lleno de cotidianidad compone, descompone y reinventa con los elementos del diario vivir:... “te alejas de mi como guagua de la AMA, no llegas cada diez minutos como quisiera”... captura sentimientos en metáforas llenas de urbanismo.  En ocasiones la coherencia no le hace sentido al lector porque el mensaje está oculto entre actitudes, no en lo literal, pero cuando se decide por la claridad es preciso y contundente como en el poema Puerto Rico tu eres mía y en el lamento que hace por el estigma de ser gente.  En el poema Gente, Alex Samuel juega con el lector aludiendo a un sentido “popular” de doble sentido... se acabó la película en el momento en que le echaban la leche en la cara, siempre terminan así, ¿pq será?... con la leche en la cara o en la barriga... pero una vez crea esta imagen la descompone con una explicación de la perspectiva correcta “... era un documental de cómo alimentar bebés...”.  Un humor irónico que complementa la crítica que realmente presenta al decir literalmente y ausente de simbolismos “... gente es la palabra para referirse despectivamente del prójimo...” 



En la prosa el poeta  está presente en pensamientos o reflexiones a veces desasociadas contextualmente para crear un efecto oculto en el texto.  Como en Trampantojo donde el poeta intenta definir una palabra de su creación de forma particular con ejemplos que al final resultan en un “trampantojo” para el lector.




Alex no pretende ofrecer alternativas para los otros,  busca las alternativas para él, ya que entiende que él es la gente y gente somos todos, cada uno necesita encontrar una solución.  Está claramente expreso en Razonamientos de un Hombre Normal.  Esta parte del poemario en un MRI de las preocupaciones del escritor, que introspectivamente se retrata con el contraste de diferentes densidades en la exposición de pensamientos claros u obscuros, donde existen cosas benignas o malignas, con prognosis incierta que perturba al escritor.  Lo vemos en Que más da, La salida es lo mismo, Preocuparse por algo en la vida y otros. Está presente en su psiquis la sexualidad y se percibe como algo natural y no siempre asociado al amor, tema constante en los escritos.  Incursiona en la narrativa grotesca con humor en el cuento El moco.  Este último trabajo en SUDOR contrasta con el sentido general de esta parte.



VINO TINTO es embriagamiento creativo, tal vez como expresa Alex Samuel, su vicio.  El sabor que le apasiona, que madura y que nos habla de ausencias.  En Roble comienzan las perdidas, aunque con optimismo vislumbra esperanza con un espíritu de lucha cuando dice “... sé que nunca te rendirás...” se habla a sí mismo con una automotivación que se transforma en consuelo.  Son golpes que se disipan apoyándose en su fuerza interior y la valoración de su inteligencia emocional, que lucha por encontrar un camino de expresión sencilla y sin pretensiones.  En el poema experimental VENDE SUEÑOS utiliza el recurso visual en la estética de los versos impresos en desorden, para llevar un mensaje interrumpido por fracturas en el espacio entre líneas y versos, que implican pausas en el ritmo y el sentido que acentúan las pausas.  Es un reclamo, una descarga llena de sentimientos y reproches que terminan con una autovaloración positiva.  La melancolía impera en esta parte y en Drama, poema en prosa, el poeta lo resume de esta manera: “La poesía que nació en el corazón desconsolado, que trajo paz y mucha alegría; se ha convertido en poemas de desdicha, lágrimas y llantos y drama... drama es lo que le llaman cuando alguien sufre y lo expresa en llanto o en discusión”.



La ausencia impera en Vino Tinto y tal vez, es el vacío que esta bebida embriagante trata de llenar.  Hay que buscar en cada poema el reflejo interior de Alex Samuel Vélez que aún en los poemas en inglés aflora íntimamente la esencia de este libro con la constante del amor y la pasión.

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