miércoles, 30 de mayo de 2012

Leticia por quinta vez: Espejismos de la mujer tradicional y moderna latinoamericana en el siglo XXI. Prof. Gilberto Alfaro


El profesor Gilberto Alfaro, nace en la ciudad de Usulután, El Salvador. En 1994 llega a los Estados Unidos para continuar sus estudios académicos. Recibe su  licenciatura en Literatura Hispánica de la Universidad de California, Riverside (UCR) en 2005.  Luego se traslada a la ciudad de San Diego, California donde tres años más tarde logrará terminar sus estudios de maestría en Literatura Hispanoamericana en la Universidad Estatal de San Diego (SDSU), concentrándose en un estudio panorámico desde la era poscolonial hasta llegar a finales del siglo XX.

 Prof. Alfaro ha enseñado español en algunas instituciones incluyendo SDSU, Palomar Community College y actualmente en el Instituto de Idiomas del Departamento de Defensa de EE.UU.

 A continuación se presenta una reseña de la novela más reciente, “Leticia por quinta vez” (2011) del Profesor Álex Samuel Vélez donde se analizan varios puntos importantísimos desde el punto de vista del lector.

 
Leticia por quinta vez (2011): Espejismos de la mujer tradicional y moderna latinoamericana en el siglo XXI.

        Indudablemente, Leticia por quinta vez (2011) narra la historia de la protagonista cuyo nombre lleva el título y que conduce al lector de la mano hasta llegar a un desenlace abierto o cerrado dependiendo de la percepción del lector. Como obra, la historia es verdaderamente un trabajo excepcional donde hay campo para una lectura ligera de gusto propio, de psicoanálisis o estudio moderno académico donde el lector escoge qué tan lejos quiere llegar con su imaginación y criterio. A continuación se presenta una breve reseña desde un punto de vista modernista seguido por la noción “real-verdad” del realismo mágico.

Leticia no sólo sirve como espejo de la mujer tradicional y moderna latinoamericana, más bien traspasa dichas visiones pues la protagonista no depende del rol masculino aunque a veces le cueste despegarse de él.  Dentro del círculo donde ella se mueve, lo hace con una serie de personajes, experiencias y paisajes entre otros momentos que van marcando su camino, su viaje, en un vaivén que el autor refleja por medio del mar, el color azul, la lluvia, los truenos, ruidos, y finalmente la vida cotidiana de cada protagonista entre otras características o rasgos asociados con el modernismo. Coincidentemente, otro rasgo que se encuentra a lo largo de la escritura es el arte de escribir, que es una mezcla de versos (libres) y estructuras seguidas por una narrativa de una historia rica por su fluidez, lenguaje puertorriqueño, diálogos y temas muy interesantes.     

En la historia, Leticia por quinta vez, son notables las representaciones entre el mar y la protagonista; por lo que es preciso mencionar a Darío y su gran obra Azul (1888) en donde destacan ciertas características tales como la musicalidad, el erotismo y el arte en la escritura que encontramos en Leticia.  Leticia por quinta vez invita al lector a un desafío, a que con su imaginación, conocimiento y seguimiento desenrede un camino largo y borroso que tiene que seguir la protagonista hasta llegar y chocar en contra de una pared, tan grande, tan fuerte, tan tradicional como lo es Radamés. “El régimen de terror familiar era uso, pasión y costumbre” (p. 1.3). La relación entre Leticia y Radamés desata un cuestionamiento en donde entra en duda la mente y consciencia, especialmente de ella. Él se convierte en un conflicto más que ella tiene que sobrepasar, que vencer en el transcurso de su viaje, tal como lo es encontrar trabajo.  Es Leticia quién va a cuestionarse para encontrar dentro de sí misma su verdadera persona, incluso llega hasta el punto de cometer ciertas acciones las cuales se ven interrumpidas por dicho auto-cuestionamiento. En ese vaivén constante de conflictos, discusiones, frustraciones y violencia entre la pareja, el lector también empieza a cuestionar implícitamente la verdad dentro de la realidad que ellos viven que es un rasgo del realismo mágico.

Unas de tantas preguntas que el lector puede hacerse es si Leticia por quinta vez, es una novela real que representa a la mujer latinoamericana actual o qué es lo que propone el autor con dicha historia tan tradicional como igual actual. El escritor es muy hábil en lograr captar la atención del leyente a un nivel que es casi imposible no cuestionar nada, meterse dentro de los protagonistas, sentirlos, oírlos, verlos y reflexionar. Como fruto de tantas preguntas se llega a una conclusión tan humana que requiere que el lector se auto interrogue y que igualmente lo haga con sus alrededores, porque por encima de todo, Leticia simboliza belleza, poder, fe, fuerza, mente, perseverancia y esperanza. Dichas cualidades se ven reflejadas en ella durante sus diferentes etapas partiendo desde la isla hasta su llegada a la ciudad en donde conoce a Radamés quién luego juega otro desafío en ella.  De acuerdo a la temática que cubre Leticia por quinta vez, claramente se plantea el problema mundial de la violencia del hombre en contra de la mujer (abuso doméstico), un tema que desde luego existe en la sociedad latinoamericana actual; por lo tanto, es de alto valor y la escritura busca despertar conciencia de ello.     

jueves, 12 de junio de 2008

Reseña del libro por la Catedrática Dra. María de los Milagros Pérez Toro


Reseña de la Dra. María de los Milagros Pérez Toro

Que el primer libro publicado por un joven escritor sea un verdadero logro literario no es un acontecimiento frecuente en el panorama editorial puertorriqueño de hoy.


La desconexión casi total entre la prensa escrita y la creación literaria, la escasez de revistas en las cuales los jóvenes escritores puedan ir madurando su escritura en contacto con nuestro campo cultural, el aislamiento social y la mediocre formación intelectual de muchos jóvenes que aspiran a destacarse en el cultivo de la literatura, así como el conservadurismo que no pocas veces caracteriza a los maestros que podrían orientarles, son algunas de las causas por las cuales en nuestro país solo de vez en cuando un pino nuevo nos sorprende con la publicación de un primer libro creativo y original.


Destaco esta problemática para que podamos apreciar mejor la importancia cultural que tiene la presentación de Crema y Sudor y Vino Tinto, libro de poesía, prosa poética y narrativa, la primera obra que publica el joven Alex Samuel Vélez.


En mi comentario quiero darle relevancia a dos aspectos de la obra que a mi juicio son claves para estimar el alcance de su valor artístico. Me refiero al logro de una voz propia y al dominio de casi todos los géneros literarios que se trabajan en Crema y Sudor y Vino Tinto.
Veamos unas breves consideraciones al respecto. Como esta obra es eminentemente lírica, en ella predomina el punto de vista en primera persona, es decir el Yo. Punto de vista que como sabemos es el de la autobiografía fingida. Como el texto apela principalmente a un público joven y nada académico, la voz en primera persona le apela casi siempre a un “tú” y en algunas ocasiones a un “nosotros” asumiendo el habla propia de ese receptor. En ese proceso de comunicación se destacan los desdoblamientos y la plurivalencia de la voz a medida que esta representa una intimidad conflictiva la cual esta muy ligada a las carencias, contradicciones y tragedias que presenta la vida cotidiana en el Puerto Rico actual. Por ejemplo: La pagina que resume el sentido de la primera parte de la obra “Crema”, dice así, “El Amor ye convierte en Muda y acaricias la raíz de tus Palpitares mientras te desbordas de Pasiones me lambes el cuello y me chupo tu Saliva que sabe en Verdad a Flores y el que me diga que esto es Drama le parto la Piel que lo parta un rayo de Luz y que los Ojos se le llenen de Pipi”. Llamo la atención sobre la palabra “Muda” que además de su significado común y corriente -persona del género femenino que no puede emitir voz- esta utilizada con el significado que tiene el la filosofías, las matemáticas, la lingüística y la música de arte. La “Muda” es la transformación de un hecho de conciencia que se expresa como cambio, es la transformación del código habitual, el cual renace en otras conciencias, en otros lenguajes, para intensificar el poder de comunicación del texto.


La “Muda” así entendida, es el elemento principal que roge la poética de Alex Samuel Vélez. Esto se percibe claramente tanto en la forma como en el contenido de los numerosos escritos líricos en que habla la voz del personaje irrisorio, emocional y existencialmente minusválido, que protagoniza los mejores textos de este libro. En la voz de este ser marginado, el cruce de códigos distintos, es decir la hibridez el discurso a partir del habla popular urbana, es un acto de liberación que permite al personaje representarse paradójicamente: es un disparate hablante, prácticamente irremediable de la muda, proceso que el simboliza en la mujer amada y deseada tanto como en la humilde porción de vida decente que le reclama al mundo.


Casi todos los trabajos escritos en prosa tienen carácter experimental. Los desdoblamientos y la plurivalencia de la voz en su carácter de “Muda” se manifiestan con notables logros artísticos en textos como el poema en prosa “Sodaromane’, pero sobre todo en los minicuentos “Morir para Vivir”, “Gente”, “Razonamientos de un hombre normal”, “Trampantojo”, “Mii la luz”, “Proteínas”, y “Nota Suicida”, así como en “poco a poco a poco’, escrito en bien lograda prosa poética.


La colección de minicuentos líricos que contiene este libro, así como el cuento neo-naturalista “El Moco”, sitúan a Alex Samuel Vélez como uno de los jóvenes escritores más innovadores y diestros de la breve narrativa puertorriqueña actual.


Mis agradecimientos a la Dra. Pérez Toro por tan ecertado y elocuente comentario.

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