Generación He-Man


Los que nos criamos a las tres de la tarde, viendo He-Man después de la escuela, aprendimos a trabajar en equipo.

En la serie de muñequitos, por más fuerte que fuera el personaje, siempre pedía ayuda a sus compañeros "para poder vencer las fuerzas de Skeleton", o al enemigo que fuera a apoderarse de Eternia o Grayskull. Aún He-Man, con su cabellera dorada y músculos de acero color zanahoria, necesitaba a su compañero Cringer en sus aventuras. 

Sorceres, Man at Arms y Orco guardaban en equipo el mayor secreto de la serie, He-Man era el alter ego del principe Adam. Amigos, que junto a tantos otros, combatían el mal, daban la vida por el prójimo y en ocasiones salvaban de la muerte a sus enemigos.

Nos engullían una construcción de las poderosas fuerzas del bien y el mal. Y aunque el bien siempre dominara, no quedabamos con el gusto de una lucha bien peleada.

Teela, que fue adoptada, era la capitana de la guardia real y peleaba mano a mano con los héroes. En adición, era lingüista, leía e interpretaba textos y escrituras sagradas antiguas. Su contraparte era Evyl-Lyn, que era una maga muy fuerte, aunque después de Sorceress, la cuidadora del castillo Grayskull, madre de Teela y más poderosa maga de Eternia.

En general, las mujeres eran poderosas y libres. Respetadas, independientes, inteligentes, habilidosas, valientes y audaces, sin tener que someterse al escarnio de una sociedad machista en que el hombre es quien único pelea las batallas.

¿Dónde quedaron las aventuras de He-Man? En lo que somos hoy la generacion de las tres de larde.

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