encarnado



Soy un espíritu encarnado
en las raíces de un tronco
seco y rendido,
trasnochado por los mares
trasquilado en el invierno.

Camino por la vereda
del tiempo que me ha tocado vivir,
en esta era insípida
vacía, quieta y estática.

Y solo me quedo
anonadado y quebrado,
en la espera de un mejor
porvenir,
en la ausencia
de aquella presencia
que me entiende, pero vive
en otra estela,
en el destierro
con Soledad.

© 2009. Alex Samuel Vélez

Las Cuatro Semillas (cuento) [aka. “engordando pa’ morir pela’o”]


El albor mañanero despunta su esplendor luminoso. Cuela sus fusilazos por la ventana del cuarto y entre los ojos de Beno.

El don levanta su entumecimiento y abre los ojos. Mira la pared percudida de manos, sangre y uñas rasgadas. Toma una taza de café. Hace un sandwich de jamonilla y queso de papa. Agarra el machete y la azada. Busca las cuatro semillas que recogió de manos de su ex esposa el día anterior en la plaza del mercado. Las tenía amarradas en el sótano de la casa para que el sereno nocturno no las dañara.

Baja la toscosa y abrupta montaña pensando en esas cuatro hijas que engendró y lleva a cuestas. En el negocio familiar que por no ser esclavo abandonó. En el buen carro que cambió por una guagua que ahora muere estacionada en su marquesina con la transmisión dañada.

Llega al claro. Los árboles de quenepa y mangó asombrillan el área con brazos de crema almendrada. Algunas hojas rociadas caen sobre su frente. Mientras tanto alza la cabeza para respirar el aroma de tierra húmeda. Escucha el torrente que corre por las piedras de la quebrada. Siente que su pecho se agranda y cabe en él, todo el llanto del mundo.

Afianza sus puños cerrados al cabo de la azada y hace cinco hoyos. Entierra la primera semilla y pide a la vida que lo perdone. Siembra la segunda y pide a Dios que la tenga en la gloria. Espeta la tercera y se acuerda que dejó la estufa prendida. Siembra la cuarta pero esta lo encara. De inmediato y fácilmente suprime sus gritos, afinca el machete y traspasa la frente de la niña.

El quinto hoyo lo deja abierto. Cuando apague la estufa regresará. Sembrará sus recuerdos futuros en la luz que camina por los montes en las noches de luna. Será un paso al anochecer, una cadena en las tinieblas, una sombra al pie de la cama. Un huésped invisible en su propia casa abandonada.

Copyright 2009. Alex Samuel Vélez

Manifiesto de Conciencia




literatura comprometida vs. líderes y autores comprometidos


Todos tenemos una realidad y un mundo en derredor. Hasta quien vive en una caja de metal, sin ver ni saber nunca nada de un mundo afuera de ella y lo alimentan por medio de un tubo, tiene un entorno que le afecta. Este individuo tiene contacto con alguna realidad externa cuando se pregunta, ¿Quién me alimenta? ¿Con qué me alimenta? ¿Por qué me alimenta? ¿Hasta cuándo me alimentará? Y si decidiera escribir algo, sería precisamente acerca de ese mismo contexto externo, comprometiendo sus letras en contra o a favor de quien le manda el tubo.

El compromiso que (sos)tiene un autor (líder) con su contexto inmediato (dígase familiar y comunidad), la sociedad circundante (pueblo y país donde vive), el mundo y su propio ser, encuentra su punto y aparte cuando este desarrolla el texto y analiza las diferentes situaciones internas y externas que lo estimulan a escribir. En tiempos como este, aunque todos los tiempos son pertinentes para la gente que los vive, no podemos de ninguna manera desligar nuestro quehacer literario de lo que pasa en nuestro entorno sociopolítico. Sería una irresponsabilidad crasa y absoluta hacerlo. Así como dice mi amigo, el pastor Geraldo Lebrón, “los dones y los talentos son para edificar el cuerpo” en clara referencia al pueblo de Dios y la iglesia. El pueblo (lectores) de dios (el autor) necesita ser edificado y es responsabilidad de su dios hacerlo.

En este preciso momento, amigos dioses, tenemos la oportunidad de hacer nuestra parte y montar par de bloques sobre el suelo de nuestra nación borinqueña. El gobierno de turno en Puerto Rico trata de coartar el desarrollo cultural, artístico y educativo del país. Esto en obvia respuesta a que la gente por medio de la educación, las artes En todas sus manifestaciones) y la cultura entra en contacto con su dignidad nacional y amor patrio. Tenemos la obligación y necesidad intrínseca de levantar nuestra voz y gritar con el puño de las letras. Esta verdad absoluta y autoritaria es depositada en los dedos y manos del escritor desde el momento en que decide poner el primer punto de su primera oración o verso.

Que se escriba con indignación sobre el abuso de poder que asume un gobernante (sin mirar colores) ante la fealdad de recibir más de un millón de votos en un país de 3.8 millones de habitantes.

Destronemos la belleza de la imagen que trae paz, prediquemos el absurdo y el caos enmarcado en sudor.

Rechacemos la paz que amilana y suaviza las emociones y se embriaguen las mentes de cólera y perturbación, solo así habrá un pensar sensible, abierto y reformado.

Resistamos las ansias de la belleza y el suicidio emocional, aceptemos con gratitud el favor de la esencia y devolvamos conciencia.



© 2009 Alex Samuel Vélez

Reseña | Soles mojados de una niña azul | Libro de Emma Jeannette Rodríguez

Soles mojados de una niña azul

Adentrarse en la poesía de Emma Jeannette Rodríguez es recorrer sendas llenas de naturaleza, mermelada y agua salada. Es emprender un viaje hacia sus más recónditos adentros, a sus movimientos de cabeza que surgen al andar y admirar con amor o furia a los amados y desamados. Es la espera de lo que no llega y desaliento emocional. Todo desde una autovaloración positiva de su ser ante la adversidad.

Su tono y musicalidad son movimientos de cadera, plasmados en versos, nos permiten mirar a través de sus ojos una luz azul que es femenina y suave. Irradiada de luz, de esquemas aparentemente desalineados que a la larga nos envuelven en una porcelana de suave voz gentil. Es viaje sublime de belleza y sensualidad. Los fantasmas están presentes en los viajes amatorios, como guardaespaldas de su idolatría al amor, protegen sus dedos arriesgados cada vez que los desborda en letras sobre su corazón.

La sensualidad de sus imágenes, sugieren ardor entusiasmado hacia una piel abarrotada de saliva dulce y gelatinosa, es bienvenida en la puerta a un mundo lleno de caricias y gestos eróticos.

La naturaleza es amiga y cómplice de la autora, andan de la mano y se anidan para resguardarse del frío, una con la otra. Es su madre y dadora de vida, es un dios. La madre tierra es su filtro de asperezas, lija de emociones ardientes por lo contranatural que le ha tocado vivir. Madre natura, es culpable de sus dolores y a la misma vez compañera de angustias.

Anteponiendo su autenticidad de mujer libre sobre su infecundidad natural, surge una transición y un quebrantamiento de valores hacia una maduración que la lleva por el camino de una reconstrucción psíquica. De allí es que surge el rompimiento de esquemas, con el rosa de niña y el azul de niño. Así mismo, rompe estereotipos y se abre para expandir dimensiones que solo se unen en el corazón, las trae al lector como carta abierta en juego donde sabe que va a ganar.

Es una suplica a ser escuchada, a ser amada y olvidada por quienes no la han amado bien. Al hombre lo ataca con dureza de pétalos ardientes de fuego quejumbroso, le fustiga la razón con la sensibilidad de quien ha perdido para nunca más ganar. Lo sensible y lo racional compiten y comparten una carrera, íntima y larga, en que pierde la razón.

Dios esta presente como realidad etérea y como hombre que calma sus deseos inertes de fecundidad perdida, es aliado y amado. Se notan claramente los temas de la Naturaleza, la Mujer, el Hombre como ente y como género, la Fecundidad y la Esperanza.

Es catarsis viva, despojada de sospechas aparentes. Tiene tanto amor comprometido, que la descripción dominante es “el Estar que conviene y no llega”. Lo social se enmarca en dolor contrito y pesadez vana ante lo inexcusable. No se reprime ante la burda sociedad que le marchita los párpados y le hace sangrar.

Definitivamente, Emma Jeanette Rodríguez nos narra en su libro “Sueños Mojados y una Nina Azul”, las peripecias de una mujer ante un mundo que la acepta como es, siempre y cuando sea honesta consigo misma y autentica. De eso, ella esta consciente.


© 2008 Alex Samuel Vélez

Gente


El reloj sonó a las seis de la mañana con el maldito canto de gallo en mp3 que se cree que sabe cantar y ni come maíz, es que ahora las cosas se creen que son gente. Y es que ese poder se lo hemos otorgado a las cosas desde el momento en que nos convertimos en eso mismo, en gente.

Se acabó la película en el momento en que le echaban la leche en la barriga, siempre terminan así, ¿por qué será? Con la leche en la cara, o en el pecho, o en la barriga.
Se acabó el programa, era un documental de cómo alimentar bebés.

Vivimos en miseria por ser gente.
¡Absurdos pedazos de gente, igual que todos los demás y que yo, y que todos los demás... ah ya dije los demás!

Gente es la palabra para referirse despectivamente del prójimo, te das cuenta cuando dicen: “a la gente no les gusta trabajar”... ese eres tu mismo imbecil, no te identifiques.

Así que la próxima vez no digas eso, mejor di: “a mi no me gusta trabajar”. Para que te incluyas en la miseria.
© 2007 Alex Samuel Vélez

creampie



bates mi nata blanca
la revuelves
te relames

como llovizna
que marca
tus lianas
abundantes caderas
en faz de sigilo

rocío a contra luz
mi glaseado de crema
sobre tu rosa roja
virgen aposento

derrito mi crema
suplico a tus raíces
gimen tus frutos
tus párpados

abiertos, cerrados, abiertos
mojan mi salida
riegan tu entrada

enhiesto, firme, de pie
camino a tu encuentro
palpitando
sonrojo tus mejillas
me detengo, me precipito
toco y llego a tu cereza
te decoro la caricia
empapada, enmudecida, complacida
te quedas dormida

© 2009. Alex Samuel Vélez

Conversatorio Colectivo de la Crema en la UPR de Ponce


La Universidad de Puerto Rico recinto de Ponce y Word Fasteners, Inc

invitan al conversatorio:
Aportación del “Tour Colectivo de la Crema” al arte en el Puerto Rico actual

*lunes, 10 de noviembre de 2008

*8:00am – 11:00am

*UPR, Ponce.Auditorio General (segundo piso)

Moderado por los estudiantes:William Ortiz, Ivelisse Rodríguez, Wanda Ivette y Valerie Irizarry

Se abrirán las puertas para disfrutar de las piezas de arte desde las 7:30 am hasta las 3:00pm

Participan los siguientes artistas…

~ Literatura~
Alex Samuel Vélez
Dra. Emma Jeannette Rodríguez

~Pintura~
Edwin Negrón Rivera
Kamyr Martínez Ramírez
Maestro José Reyes
Jesús David Vélez

~Forografia~
Dra. Nilda Moreno
Heinz Anton Weidisch
Alex Samuel Vélez

Se estarán presentado brevemente, el libro "Crema y Sudor y Vino Tinto" de Alex Samuel Vélez y el libro inédito “Soles Mojados y una Niña Azul” de Emma Jeanette Rodríguez.

Habrá micrófono abierto para preguntas o comentarios del público y para lectura de poemas o cuentos.

Los artistas plásticos Edwin Negrón Rivera y Kamyr Martínez Ramírez estarán pintando EN VIVO un mural de 8’ x 4’ con el tema “La pobreza en Puerto-rico”.

TE ESPERO!

vuelo


lejos
como hoja cautiva
del vaivén del viento
que se ve
pero no está

como el sol
que ilumina
calienta
enrojece
pero no está

como lápida de muerto
que marchita las miradas
lubrica los ojos
pero no está

tras la cortina
de escombros
sobre la nube
de polvo
cauce de río,
vacío

entre las piernas
del loco
sobre las palmas
tu ausencia
mi existencia
la partida
de mis ojos
tras el camino
del entorno vacío
en tus versos
comprimido



quepo en tus nauseas
de estar, devenido
comprimido
porque ando lejos
como hoja


que me ves
pero no estoy
porque voy
y no estoy
porque ando
y no camino
vuelo

(C) 2008. asv.

Entrevista: David Algarín, artista plástico

David Algarín es un artista plástico de origen puertorriqueño, residente en San Antonio, Texas . Lo entrevistamos en julio de 2022 y esto f...